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Los catering colonos plantean nuevas ideas sobre su forma de exponer en Fuente Palmera de Boda

Hablar de gastronomía en Fuente Palmera de Boda era una de las novedades que traían las jornadas previas sobre el sector nupcial. Durante la tarde del martes se dieron cita, en la Casa de la Memoria, tres de los catering de Fuente Palmera: Catering Moyano Rodríguez, representado por su jefe comercial, José Antonio Delgado; Catering Doña Rocío, representado por su gerente, Rocío Moyano; y Las Mereras Catering, representado por uno de sus gerentes, Aitor Corrales.
El primero en intervenir fue el representante de Moyano Rodríguez, quien comenzó hablando de la historia de su empresa. Posteriormente comentaba que, actualmente, se está buscando una boda con copas de bienvenida y recepciones fuertes, cargadas de aperitivos. Incluso, señalaba Delgado, “el cliente se centra en una boda tipo coctel, es decir, en la que los invitados se pasan la boda paseando entre bandejas y en la que todo es más informal”. Sobre las peticiones del cliente, el jefe comercial señalaba demandas como una presentación más original, una mayor puesta en escena, más tendencia al ibérico a la brasa, un refuerzo en las barras libres.
En definitiva, José Antonio Delgado destacaba las sensaciones de mejora, de sentido económico, en el sector y la “esperanza de que siga mejorando, aunque sea poco a poco”. Para Moyano Rodríguez, la intención es “mantener el movimiento actual, mejorando el servicio y buscando un cliente más selecto”. Para un futuro a corto plazo buscaban abrir una nueva línea comercial con la inauguración de un Cash que podrían combinar con el catering, y así abastecerse de él.
En segundo lugar, tuvo la palabra Rocío Moyano, representante de Catering Doña Rocío, que comenzó con un balance de su labor y la de sus compañeros, así como de Fuente Palmera de Boda. En el caso de cada empresa, Moyano hablaba de la gran cantidad de trabajos que recibe su empresa en Córdoba. Sobre la Feria, destacaba la gran afluencia de público, aunque lamentaba que para ellos “es imposible llegar a exponer nuestros productos en la Feria, pues ninguno estamos ubicados en El Centro neurálgico. Se nos limita un poco más, por espacios, poder exponer qué somos nosotros”.
Entrando a la comparativa con los compañeros, aclaraba que “aunque parezcamos iguales, las novias son diferentes. Nos quieren a cada uno por lo que somos”. Hace ya nueve años se fundaba Catering Doña Rocío en la búsqueda de un equilibrio entre lo que había en las bodas y lo que se quería solicitar. Rocío Moyano destacaba que el hecho de ofrecer un servicio, al catering le supone una gran dificultad. “Hemos tenido que buscar la forma de hacer autenticas locuras que nos solicitan. Somos creadores de sueños, porque intentamos llevarlos a la realidad”, señalaba la gerente de Catering Doña Rocío.
Sobre la labor que desarrollan, Moyano reseñaba el gran control sanitario que se exige en sus productos, la necesidad de estar preparados para solventar cualquier contratiempo. Para ellos, siempre está el debate de si poner lo que el novio quiere por ser el que paga o si poner lo que querrá el invitado. No obstante, en cuanto a menús, “cada día se pone menos marisco y nos encauzamos mas en el mundo de arroces y ensaladas”, comentaba Rocío Moyano.
Catering Doña Rocío cerraba su intervención alegando que “todo lo que necesite su pareja lo encontrará en nuestro trabajo. Nuestra empresa estudia cada punto de la boda para adaptarlo al gusto de nuestras parejas. Esto sale adelante gracias a cada uno de nuestros componentes”. Y es que, como dice su gerente, “las bodas de hoy son mucho más complejas de lo que nos imaginamos”.
El último en intervenir antes del debate era Las Mereras Catering. Aitor Corrales, uno de sus socios, comentaba definiendo a su empresa como los raros. Ellos dicen tomar un camino contrario al resto de catering: “nunca hemos dado marisco, no ponemos sorbete. Somos muy pequeños y buscamos diferenciarnos de los grandes profesionales que llevan tanto tiempo en esto”.
Para los menús, Las Mereras trabaja con tres platos en mesa y postre. Su puesta en valor es “el estar al orden en técnicas culinarias. En aperitivos, trabajamos la vanguardia: espuma en el acabado, técnicas novedosas, cóctel como aperitivo”. Destacaba Corrales como se han adaptado a cualquier tipo de necesidad en el cliente: celíacos, intolerantes a la lactosa, vegetariano, vegano, entre otros.
En la búsqueda de ese estilo rompedor, destaca las sorpresas que han recibido este año cuando se le han pedido bodas temáticas (griegas, árabes, tematizadas en tipos de comida, rincones temáticos). Además, destacaba su menú llamado La vuelta al mundo, con el que con solo siete pasos por un buffet le das la vuelta al globo gastronómicamente hablando. Esa necesidad por cambiar se debe al sentimiento que les deja la monotonía de repetir el estilo en bodas. “Buscamos renovar, mostrar cada año algo diferente. Este año buscamos coger un estilo bohemio, al Gran Versalles”, señalaba Corrales.
Una vez entrado en el debate con el público, tuvieron la solicitud de señalar cosas atípicas en bodas. Desde Doña Rocío señalaban la solicitud de caracoles en la bienvenida y en la barra libre. Desde Moyano Rodríguez, un bodegón de huevos fritos. Las Mereras hablaba de estas solicitudes fuera de lo normal como “sensación de alegría, pues se sale de la monotonía en boda. Esas cosas diferentes nos dan chispa”.
Antes de concluir, tomó la palabra el representante del Área de Desarrollo Económico, José Luis Adame, para felicitar “a Las Mereras por la innovación. A Doña Rocío por empezar en una época de valentía. A Moyano Rodríguez por su mantenimiento y expansión”. Además, aprovechó para preguntar a las empresas sobre su encaje en la Feria y su visión de futuro para la misma. Todos coincidían en buscar un “encaje en la Feria para darle importancia a su producto, para poder mostrarnos más y a un público mayor”.