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Fuente Carreteros sacó a relucir su baile más antiguo en un alarde de sus tradiciones

El día de los Santos Inocentes es más conocido en Fuente Carreteros y en todas las aldeas colonas por ser el día en el que se celebra el Baile de Los locos y la Danza del Oso. Esta tradición, que vino a estas tierras junto con la colonización hace ahora 250 años, fue recuperada en Fuente Carreteros en el 1982 tras casi dos décadas de inexistencia cuando allá por los inicios de los 60, dejara de realizarse debido a la emigración.
La danza tradicional, de origen tirolés, comenzó pasadas las 12 de la mañana ante los más de 1.200 espectadores que allí se congregaron para respirar cultura y tradición. El primer baile, realizado en la misma puerta de la Iglesia, estuvo dedicada a la patrona; ya en la plaza Real realizaron el segundo y el tercer baile, que tuvo su dedicatoria especial a todas las mujeres de la Aldea, en especial a las costureras que año tras año continúan vistiendo a los locos.
Los trabucazos abrían los bailes y por momentos, los años retrocedían hasta tiempos pretéritos. El baile más puro, los cruces tan característicos y la naturalidad de los locos y la loquilla hicieron el resto.
Como marcaba la tradición, al tercer baile apareció el oso y su peculiar danza, acercándose a los más pequeños, antes del último baile.

Prolegómenos a ritmo de pestiño
En esta fiesta, que apenas dura una hora, tiene como previa un ritual bien extenso, sobre todo, por la dificultad y la peculiaridad de las vestimentas. Tal y como manda la tradición, las joyas de valor tienen que estar bien atadas y bien cosidas por lo que son varias horas las que se tarda en preparar a un loco. Por ello, y fomentando el buen ambiente, desde primera hora de la mañana, el Ayuntamiento de Fuente Carreteros se convierte en el camerino de los chavales, quien, entre prenda y prenda, toman sus pestiños.

Los homenajes más sentidos
Al término del último baile, los locos se desplazaron por la localidad para danzar en la misma puerta de dos personas claves en la recuperación de este evento: Antoñita Soto y Rafael Díaz.