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Intensificación de las inspecciones y controles de tabaco en las terrazas y veladores

La Junta de Andalucía va a intensificar las inspecciones y controles de tabaco en las terrazas y veladores. En Córdoba, según ha señalado la delegada de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, María Ángeles Luna, en 2017 se han llevado a cabo 10.623 controles. En el 98,9 por ciento de los casos se cumplía con la normativa vigente.
Luna ha recordado la importancia de la prevención y el control del tabaquismo y ha señalado que “el Gobierno andaluz puso en marcha en 2005 un Plan Integral de Tabaquismo con el objetivo de disminuir los efectos perjudiciales del tabaco en la salud de la población andaluza, coordinando todas las actuaciones necesarias para prevenirlo y abordarlo con procedimientos de efectividad probada, incorporando medidas novedosas para vincular a toda la sociedad en la lucha frente al tabaquismo”.
En este sentido, la delegada ha recordado que “la Junta de Andalucía está trabajando en la actualización de este Plan para hacer frente a los nuevos retos en salud pública que se están planteando en este campo”. Se promoverán medidas orientada a que las persona infantil y adolescente no se inicie en el consumo. También se planteará una estrategia de respuesta a productos como cigarrillos electrónicos y cachimbas, que se han introducido por parte de la industria como aparentemente inocuos, o el tabaco de liar, cuya promoción se acompaña de una publicidad engañosa sobre la reducción de sus daños con este tipo de consumo.
Dentro de las nuevas medidas, también se introducirá el refuerzo de vigilancia de terrazas y veladores, dentro de la Ley de Medidas Sanitarias frente al Tabaquismo, que prohíbe fumar en aquellas terrazas cubiertas y cerradas por más de dos paredes al considerarlas espacio cerrado, intensificándose este verano y durante el resto del año.
Asimismo, el plan mantendrá los objetivos de promover estilos de vida saludable, prevenir el consumo de tabaco reduciendo su incidencia, atender a las personas fumadoras de manera accesible y con calidad en los servicios sanitarios y supervisar y controlar el cumplimiento de la normativa.
Asistencia sanitaria para dejar de fumar. ‘Quit Line’
Los profesionales sanitarios de los centros de salud ofrecen consejo para dejar de fumar, que dentro de la intervención básica suponen un instrumento fundamental en la lucha contra el tabaquismo. Estos profesionales se encargan de recomendar o aconsejar el abandono de este hábito, así como alentar y felicitar a quienes lo consiguen o a quienes no han tenido nunca este hábito no saludable.
Además de la intervención básica desde los centros de salud, aquellas personas que requieren de recursos más específicos para conseguir el objetivo final de abandonar el tabaco tienen a su disposición los servicios de intervención avanzada individual y grupal que combina terapias psicológicas cognitivo-conductuales y tratamiento farmacológico.
En 2017, en los centros de atención primaria de Córdoba se atendieron a un total 9.323 personas fumadoras dentro de estos servicios. Concretamente, a 5.441 personas fumadoras con intervención avanzada individual; y a 3.882 personas mediante intervención avanzada grupal.
Estos programas requieren de la presencia física de la persona fumadora en el centro y, por ende, de un desplazamiento y un horario. Por este motivo, en 2007 la Consejería de Salud puso en marcha un servicio gratuito de deshabituación tabáquica por teléfono, que se adapta al ciudadano y que le acerca este recurso sin necesidad de desplazamientos por su parte. Desde su inicio, 718 personas han utilizado este servicio en Córdoba. Las personas que deseen dejar de fumar pueden acceder a esta línea telefónica ‘Quit Line’ en el 900 850 300.

Tabaquismo en Andalucía
El consumo de tabaco en Andalucía en la última década se caracteriza por una reducción global en el porcentaje de consumidores diarios y cierto grado de envejecimiento de la población fumadora, confirmándose claramente la tendencia descendente del tabaquismo en los hombres y, por primera vez desde que se dispone de registros, un posible cambio de la tendencia ascendente que se venía manteniendo últimamente en las mujeres.
Andalucía es la tercera comunidad autónoma de España con mayor prevalencia de tabaquismo. El porcentaje de fumadores en hombres en la Encuesta Andaluza de Salud 2016 siguió disminuyendo respecto a las encuestas anteriores pasando de 39% en 2007 al 31,4% en 2016, en las mujeres el incremento se está ralentizando (del 23% al 24,6%). El abandono del tabaco en Andalucía permanece estabilizado e incluso ha disminuido en los hombres. La edad media de inicio del tabaquismo se ha retrasado aproximadamente en 1 año, este incremento ha sido mayor en los hombres (1,5 años alcanzando los 19,3 años) que en las mujeres (0,5 años llegando a 19,8 años).
En los últimos 10 años, la prevalencia de tabaquismo diario sólo ha aumentado en las personas con los menores niveles de ingresos (menos de 1.000 € mensuales), mientras que en el resto se ha producido un descenso más o menos pronunciado. También se observan desigualdades atendiendo al nivel de estudios: el consumo diario de tabaco es mucho menor entre personas sin estudios (12%) o con estudios universitarios (19,8%), frente a las que tienen estudios secundarios (32,2%) o primarios (27,3%).
La intención de dejar de fumar sitúa a Andalucía en el 4º puesto de comunidades autónomas donde hay más personas que lo intentarán en los próximos 6 meses. En Andalucía, hasta un 43,5% de las personas fumadoras ha intentado dejarlo alguna vez, sin apenas diferencias entre hombres (43%) y mujeres (44,2%).
El consumo de tabaco es uno de los más importantes factores de riesgo de enfermedad y muerte. El tabaco aumenta el riesgo de aparición de un elevado número de enfermedades, entre las que destacan algunos tipos de cáncer, especialmente el cáncer de pulmón, la EPOC y las enfermedades cardiovasculares a nivel de circulación coronaria (angina de pecho, infarto agudo de miocardio), cerebrovascular (ictus) y periférico (claudicación intermitente).
En Andalucía, la mortalidad por cáncer de pulmón en 2015 fue de 57,3 por 100.000 hombres y de 10,5 por 100.000 mujeres. Es importante reseñar la tendencia decreciente en hombres frente a una tendencia creciente en mujeres, al igual que ocurre en el conjunto del Estado. Una consecuencia de lo anterior es que la Tasa Ajustada de Años Potenciales de Vida Perdidos por cáncer de pulmón en Andalucía ha disminuido llamativamente 16 años en hombres y en 24,5 años en mujeres en la última década.
La mortalidad por Cardiopatía Isquémica en los hombres es más del doble que en las mujeres (66 /100.000 y 28,7 /100.000 en 2015), en ambos sexos se observa una tendencia decreciente. La mortalidad por EPOC sigue también una tendencia decreciente, de -3,5% en ambos sexos. En los hombres es 5 veces mayor que la de las mujeres (37,0 / 100.000 y 6,7 /100.000 respectivamente).