Sindicar

La sensibilidad de un poeta

Francisco Jiménez Carmona “Currete”
Vecino de La Cañada de Rabadán

Ha dedicado toda su vida a trabajar en el campo y tiene 4 hijos, 3 varones y una hija. Pese a que nunca fue a la escuela, aprendió a leer y a escribir de lo poco que le pudieron enseñar sus vecinos. Así, nos recuerda con añoranza que “un mutilado de la guerra, le enseñó cuatro letras y algunos números". Reconoce que aún tiene algunas faltas de ortografía, pero manifiesta que a los entendidos, lo que él escribe, les gusta.

Escribe principalmente poesía, letra de los palos del flamenco y letras de chirigotas, sobre temas como el amor, la belleza, el trabajo, el interés, la convivencia… Dice haber escrito más de 44 libros, de los que no ha publicado ninguno, aunque le ha pedido a su nieto de 14 años, y que además es rapero, que cuando él muera, si quiere que los publique.

Dice que tiene, la necesidad de transmitir y reflejar sus vivencias, lo que ve por la calle, situaciones concretas, que apunta en la libreta que porta siempre consigo. En ésta, toma sus notas de aquello que le resulta llamativo y luego lo desarrolla en casa, durante su tiempo libre.

Recuerda, lo que él describe como sus inicios en este mundo de la poesía, cuando era niño. Ante la necesidad que se padecía en esos tiempos, se pedía el aguinaldo por las casas del pueblo, y cuando alguien no les daba nada a los chiquillos, recuerda como todos se giraban hacía él y le pedían “hazle una coplilla de las tuyas”, y él con su ingenio, sobre la marcha, le cantaba unos versos donde con gracia, le recriminaba que no les dieran nada.

En las fiestas cuando era joven, como no había nadie que las animará, él cantaba flamenco pero con el aliciente de que cantaba sus propias letras, lo que a las gentes del lugar les gustaba especialmente. Así, entre cante y cante les deleitaba con algunas letrillas, poesía, chistes, retahílas, etc. De aquellos años, en muchas ocasiones ni escribía lo que se le ocurría, por eso reconoce haber perdido gran parte de su creación personal.


"Currete" Junto a la placa homenaje que le hicieron en la Peña Flamenca

Durante más de 30 años ha hecho las veces de presentador de todos los festivales flamencos, que se han llevado a cabo en La Cañada, que como bien conocemos es una tierra amante del cante flamenco; hasta el punto que en la peña le han hecho un reconocimiento por su labor y su colaboración.

No le gusta ver la televisión, porque según nos dice casi todo lo que ahí se ve es mentira. Por el contrario, lo que sí le gusta son los documentales de animales, ya que según nos afirma entre carcajadas, de éstos se fía más que de las personas.

Disfruta escribiendo, y también le gustaba leer, pero en los últimos años sus problemas de vista hacen que se le nuble la vista y le dan mareos. Sin embargo, dice que no se le acaba el rollo de escribir, que “los poetas que vivieron no lo escribieron todo”, y los actuales tampoco lo harán, que todos los días pasa algo nuevo, bien sea una pena o una alegría, para que lo escriba uno u otro.

Francisco es un vecino muy querido en La Cañada del Rabadán, hasta el punto que ha sido homenajeado por la peña flamenca de la localidad, como ya hemos señalado, o incluso el propio Ayuntamiento ha rotulado un lugar donde se encuentra una fuente y una zona de petanca con su nombre.


El Poeta en el lugar que La Cañada del Rabadán ha rotulado con su nombre