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Pastora, conocedora y amante de La Ventilla

Pastora Ostos Morales, tiene 80 años y es natural de La Ventilla. Esta entrañable vecina nos comenta que tiene 4 hijos, 3 mujeres y 1 varón. Muy amablemente, nos espera para explicarnos uno de los proyectos más ilusionantes de su vida, un libro que ha escrito sobre su aldea natal.

En su niñez acudió a la escuela durante unos 8 años, aunque debió abandonar sus estudios para echar una mano en casa a su madre. Pese a todo, obtuvo el graduado escolar hace ahora unos 30 años, a través de la escuela de adultos, una vez que todos sus hijos se emanciparon de casa. De este modo, dedicó su tiempo a formarse en la escuela para desarrollar una de sus pasiones, la escritura. Así, junto con su marido y otros 5 matrimonios, pudieron lograr el título de graduado en dos años de estudio.

Una de sus aficiones ha sido siempre la costura y nos comenta que en un principio comenzó haciendo bordados para las mujeres de su pueblo, los cuales cobraba a 7 reales. Aunque verdaderamente la afición que más le ha motivado siempre es escribir. Además ésta afición le viene hace mucho tiempo ya que otra de sus pasiones es la lectura, la cual heredó de su padre. Declara así que se le dan mucho mejor las letras que hacer cuentas, aunque igualmente las domina. Podemos comprobar por nosotros mismos, que la sensibilidad de esta mujer es uno de los motores que la ha llevado a elaborar no sólo el libro que hoy nos presenta, sino infinidad de poemas que ha dedicado tanto a la ciudad de Córdoba, como a la capital andaluza, Sevilla.

Otra inquietud que presenta nuestra protagonista, es el gusto por conocer a sus antepasados así como la historia de su pueblo. Además, posee una gran memoria que le permite recordar muchas historias y vivencias que le ocurrieron cuando era joven, así como otras que le contaron su madre y su abuela. Precisamente esta inquietud es lo que ha impulsado a Pastora a indagar en su pasado y en de sus vecinos, remontándose incluso a la época de su tatarabuela. Tan bien conoce sus antepasados, que incluso nos recuerda que su abuelo por parte de su padre fue el primer alcalde de La Ventilla, al cual le dedicaron una placa con su nombre en el primer parque de esta aldea. Pero reconoce que los orígenes de La Ventilla son mucho más antiguos y que ésta se fundó a partir de una serie de casas que había en torno a la plaza local y que se originaron en tiempos del monarca Carlos III. En torno a estas casas se fundó una pequeña venta de la cual tomó el nombre la aldea, La Ventilla. A partir de aquí, la aldea fue prosperando y se engrandecieron las calles poco a poco, especialmente la Calle Écija, la Calle Pozo y la Calle 14.

En cuanto a sus referentes literarios más directos, nos destaca a uno de sus hermanos, al cual también apasiona el arte de la escritura y que además ha llegado a ganar un premio en Córdoba gracias a sus poesías. En estas poesías, su hermano abordaba lo mal que lo habían pasado las mujeres a lo largo de los años previos a la Guerra Civil y, especialmente, durante la misma y en la posguerra.
Gracias a este hermano y el referente que ha sido siempre para ella, se decidió a escribir varios poemas sobre aquellos temas que más le llamaban la atención. Así, se decidió a elaborar varias composiciones poéticas dedicadas a la ciudad cordobesa y a varios de sus elementos más emblemáticos. Desde la "Cuesta del Espino", hasta la plaza de Las Tendillas y su estatua, o la propia Mezquita. Aunque no hubo elemento cordobés que escapase a la mirada poética de Pastora y así dedicó incluso un poema a la calle Gondomar, el Palacio de la Merced, los patios y las cruces de mayo, etc. Además, ha contado con la colaboración de su nieta Irene que le ha pasado sus escritos a limpio y se los ha editado e imprimido para podérselos enseñar a sus allegados.

Como anécdota nos comenta que les tocó en una ocasión un viaje a Sevilla y que gracias a esa experiencia pudo conocer a fondo los principales lugares de la ciudad, los cuales la inspiraron para elaborar una serie de poemas sobre esta ciudad.