Sindicar

Las faenas agrícolas que se realizaban en el campo

Remedios Giraldez García
Jornalera agrícola

Remedios es vecina de La Peñalosa, tiene 84 años de edad recién cumplidos, es viuda y tiene 4 hijos. Su vida ha sido la una mujer trabajadora, que ha realizado todas las faenas del campo, para ayudar con su esfuerzo y sacrificio sacar a su familia adelante.

Con tan sólo 7, y tras el estallido de la guerra civil su familia se refugió en Linares (Jaén), allí estuvo 3 años hasta que terminó el conflicto bélico, volviendo a su termino a su casa en La Peñalosa.

Acompaño a su familia cuando comenzaron a trabajar en “el Picacho” y de allí pasaron a establecerse en al arroyo del Zorro. Después de fue a escardar trigo en la finca de “los Montellano”.

Comenzó a trabajar a jornal en el campo con 13 años, recuerda que fue sembrando algodón en la finca de “Villaseca”. Dice que por aquellos años, no había experiencia en este cultivo, ella dice que fue de las primeras cosechas que se sembraron por estos contornos. Fue un fracaso de cosecha, ya que se vertió toda la semilla en el pilón de la entrada de la finca, para que germinara, pero que aquellas semillas ya con sus tallos, cuando se dejaban caer en una tierra completamente seca, hizo que se perdieran muchísimas plantas, por que prácticamente se perdió aquella cosecha.

Después pasó su familia a trabajar en el cortijillo de “RAMOS”, recuerda que el encargado vivía en una casilla y al lado se construyeron ellos su choza, ya que su padre se llevaba muy bien con aquel hombre. Sin embargo, en este tajo no le permitieron a ella dar su peonada, porque decían que era muy pequeña aún, cosa que ella no entendía, porque ya tenía experiencia, de tal forma que allí la pusieron a dar agua a la cuadrilla. Por aquel trabajo algo reconoce que le pagaban, pero que nunca lo supo porque era su padre quién lo cobraba.

Su próximo destino fue una finca cerca de Écija llamada “Matarredonda” donde estuvo unos tres años. Aún recuerda los dolores que paso en este sitio, se puso muy mala. En esa finca se dedicaban las mujeres a las labores de campaña del cultivo de: guijas, lentejas, etc. Son muchos los tajos donde ha estado trabajando a lo largo de su vida: Mingaobes (Posadas), Los Selmos, etc.

Dice que su madre se cansó de estar viviendo por las fincas en el campo y se fue a vivir a Posadas, allí arrastro con su familia, a partir de entonces se dedicaron fundamentalmente al cultivo de las naranjas. Recuerda estos años como muy duros para el sostenimiento de su familia.

Durante 19 años, ha estado yendo a Francia a la vendimia, no había subido nunca en tren. Cuando se llegaban a la Junquera, ante tal cantidad de personal que llegaban en autocares desde toda la geografía nacional, se creaban grandes aglomeraciones, para coger unos trenes casi arrumbados que les llevaban a Francia. Todo había que hacerlo muy rápido, entraban maletas hasta por las ventanas, ya que llegad la hora el tren partía, y había que meter todo “ el jato” incluidas comidas para la temporada. Ya que allí no gastaban nada más que lo imprescindible, apenas el pan, para poder ahorrar todo el sueldo, trayendo aquí los francos para cambiarlos por pesetas que les era más rentable.

Cuando se jubiló, comenzó a ir a la escuela de adultos, donde ha aprendido a leer y a escribir que no sabía. Ha tenido varias maestras, recuerda que la primera que se llamaba Flor. En esta escuela tiene muy buen recuerdo de una maestra que se llamaba Pilar de Fuente Carreteros, que le enseño a hacer cuadros y a pintar. Ahora se queja de que el horario de la escuela es de apenas dos horas y que antes era más duradera la jornada escolar para los adultos.

Nos manifiesta que ha tenido diversas aficiones, costura, ha hecho encaje, incluso en una exposición en el ayuntamiento junto con su hermana Trinidad, cuadros de cristales pintados. También realizó en alguna ocasión cuadros de recortes de láminas, pegados con silicona, sobre madera. Aunque ya no realiza ninguna porque tiene importantes problemas con su vista.